La participación de Brasil en la segunda guerra mundial:
Ambigüedad diplomática en busca de poder y desarrollo
El
10 de noviembre de 1937, Getulio Vargas dio el golpe de Estado con el que
derogó la Constitución de 1934, e impuso la de 1937. Con ello, surgió el Estado
Novo, una estructura política corporativa, mediante la cual, Vargas gobernó a
Brasil entre 1937-1945, y cuya política externa llevó a Brasil a participar de
manera directa en el segundo conflicto bélico más importante del siglo XX.
Elementos internos y externos implícitos en la
diplomacia brasilera antes y durante la Segunda Guerra Mundial: La definición
de Brasil entre los Estados Unidos y Alemania.
El
gobierno populista de Getulio Vargas, constituyó un pacto entre las diversas
clases sociales de Brasil, que integró y encadenó en el proyecto sociopolítico
al sindicalismo, las fuerzas armadas y a la burguesía nacional. Esta alianza
descansaba en el nacionalismo y proteccionismo, que representó la bandera inicial
de la élite industrial para defender su espacio económico. El elemento
principal para auspiciar una política proteccionista fue la crisis económica
del 30 con el crack de Nueva York y su repercusión en la vida del país: el café
jugó un papel fundamental en el financiamiento del desarrollo industrial de
Brasil, y sentó las bases para una infraestructura productiva. No obstante, las
necesidades económicas del desarrollo industrial brasilero, exigía incorporar
nuevas tecnologías y capital extranjero.
Estados
Unidos y Alemania eran las potencias que dominaban el desarrollo industrial
capitalista en el mundo durante el período interbélico. La élite política
influyente que acompañaba al gobierno de Vargas se dividió entre el factor que
proponía una relación estrecha con Alemania y el grupo que presionaba por una
alianza estratégica con Estados Unidos. Esto obligó al gobierno de Vargas a
conciliar dichos intereses a favor de la estabilidad del gobierno, y conllevó a
una política en el plano internacional ambigua y oportunista entre Alemania y
los Estados Unidos.
El acercamiento diplomático-comercial de
Brasil con Alemania o Estados Unidos estaba definido por las prioridades que
daba el gobierno de Vargas a su política exterior: apoyo de capital foráneo
para la construcción de la siderúrgica y modernización de las Fuerzas Armadas. La
crisis del 30, hizo posible una aproximación comercial entre Brasil y Alemania,
motivada a la caída de los precios del café y a la depresión económica de
Estados Unidos. Sin embargo, entre 1938 y 1939, se produjo un resquebrajamiento
de las relaciones diplomáticas germano-brasileras, debido a la naturaleza de
los acuerdos comerciales que favorecían a Alemania y a las actividades de
grupos nazis en el sur del país.
Por
su parte, en las relaciones con Estados Unidos, predominaba la preocupación
yanqui por la relaciones Brasil-Alemania, lo cual llevó a los norteamericanos a
adelantar un Tratado bilateral con los Cariocas entre 1934-1935, que
posicionaba a Estados Unidos como la nación más favorecida. En 1940, los
norteamericanos y brasileros firmaron un acuerdo para la construcción de la
siderúrgica instalada en Volta Redonda. Otro aspecto importante de la
diplomacia EE.UU.-Brasil, lo constituía la ubicación geopolítica del gigante
suramericano: Los yanquis temían un posible ataque al continente a través de
Brasil, por parte del Eje nazi. En diciembre de 1941, se materializó el temor
con el ataque de Japón a la base de Pearl Harbor, lo cual determinó la entrada
de EE.UU. en la guerra y la presión diplomática sobre los países
latinoamericanos para romper relaciones con las potencias del Eje.
La entrada de Brasil en la segunda guerra mundial: La Batalla del Atlántico y las
bases en el Nordeste brasilero.
En
enero de 1942, fue convocada en Rio de Janeiro, la Conferencia de Cancilleres
del hemisferio americano y Brasil organizó el Frente Interno, que coincidió con
la política de “buena vecindad” que venía adelantando Estados Unidos en América
Latina. La organización de este frente tenía varios objetivos: movilizar a los
trabajadores por la defensa del país y la producción, y vigilar contra posibles
actos de espionaje y sabotaje por parte de las potencias del Eje. Empero, la
política interna del Estado Novo se asemejaba a los fascismos europeos, mientras
que en el orden externo estaba alineado con EE.UU. y las democracias liberales.
Entre
febrero y agosto de 1942, el litoral brasilero y caribeño fue escenario de la
Batalla del Atlántico, mediante incursiones submarinas alemanas, que tuvieron
como consecuencia el hundimiento de varios buques mercantes brasileros. Por
estas acciones murieron 551 personas entre pasajeros y tripulantes. El objetivo
alemán era bloquear las rutas marítimas y comerciales en el Atlántico Norte y
Sur para debilitar a Inglaterra. En este contexto, Brasil representaba una
posición geoestratégica para los bloques en confrontación: la ciudad de Natal
se convirtió en uno de los cuatro puntos más importantes del mundo, junto al
Canal de Suez y los estrechos de Gibraltar y los Dardanelos. También tuvo
importancia estratégica la base aérea de Parnamirim, que en 1943, fue
considerado el aeropuerto más activo del mundo con aproximadamente 800 vuelos
diarios.
Los brasileros en combate: La organización de la
Fuerza Expedicionaria Brasilera (FEB) y las consecuencias de la participación
de Brasil en la segunda guerra mundial.
En
agosto de 1942, el gobierno de Getulio Vargas, declaró el estado de
beligerancia y de guerra contra las potencias del Eje. En este sentido, se
organizó la Fuerza Expedicionaria Brasilera de 25000 hombres, que operó en el
norte de África e Italia, en apoyo a las fuerzas norteamericanas y aliadas.
Entre 1944-1945, los brasileros desempeñaron un papel trascendental en la
derrota de Alemania e Italia con la toma de Monte Castelo (21-02-1945), la
conquista de Montese (14-04-1945), y finalmente, la rendición de la 148a
División de Infantería Alemana en Italia (02-05-1945). La participación militar
de Brasil fue elogiada por los aliados e historiadores de la guerra y tuvo un
reconocimiento internacional que aun sigue vigente.
Las
consecuencias de la participación de Brasil en la segunda guerra mundial se
reflejaron en varios aspectos: en el orden político, la estructura política de
Estado Novo se erosionó ya que la oposición pedía mayor democracia. El gobierno
de Getulio Vargas estaba debilitado y fue derrocado el 29 de octubre de 1945.
Los nuevos grupos que asumían el poder transformaron la Fuerza Expedicionaria
Brasilera en una maquinaria antivarguista y contra cualquier manifestación de
populismo.
En
el orden económico, Brasil cambió su fisonomía productiva con la instalación de
la siderúrgica en Volta Redonda y emprendió un desarrollo industrial creciente.
Sin embargo, la economía brasilera continuó la dependencia estructural del
capitalismo de posguerra. En el orden social, se movilizaron más de 20 mil
hombres en la “Batalla de la Producción”, que dejaron sus regiones para aventurarse
en la extracción de la borracha amazónica y la extracción de látex. Más de la
mitad de los trabajadores perecieron en la selva y otros fueron abandonados a
su suerte. Los veteranos de guerra fueron recibidos con honores, pero luego
sobrevino el problema de la reintegración general y profesional a la sociedad,
lo cual se tradujo en abandono social.

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