...
Para mis tías Mª del Carmen y Mabel Compañ con muchísimo afecto y para una
malagueñita muy afable apodada "Nickquenum" ...
Etapa
1
PASADO
... Aunque en aquella época realmente no pareciera importarle demasiado como la llamaban sus compañeros, interiormente, al igual que a muchos niños, aquel trato cruel y vejatorio por supuesto que le dolía terriblemente; y lógicamente, cuando estaba sola y nadie la veía, apenas podía contener sus lágrimas: la pequeña Alicia acababa llorando desoladamente casi todos los días. Afortunadamente, la mayoría de los jóvenes superan satisfactoriamente todos esos típicos o usuales traumas de la infancia, pero Alicia no lo hizo. Aquella situación condicionaría irremediablemente su forma de ser hasta tal punto que su personalidad se trastocaría paulatinamente, y su inicial pasividad e inocencia mutaría en rabia y agresividad reprimida, terminando por eclosionar al llegar a la adolescencia, cuando su tendencia a la violencia le acarrearía infinidad de disgustos a sus desconcertados y atemorizados padres, quiénes se verían impotentes y muy apenados tuvieron que ingresarla finalmente en un reformatorio de su provincia, tras haber sido denunciada, por tercera o cuarta vez ya, por haber agredido salvajemente a un compañero que ingenua o desconsideradamente la había llamado públicamente: "Brutalicia".
... Durante su larga estancia en aquel centro corrector, Alicia se prometió a sí misma hacer todo lo que fuera necesario con tal de que algún día los que la rechazaban acabaran admirándola y respetándola. Poco a poco iría moldeando su personalidad y principalmente su físico, llegando a transformarse en una mujercita espectacularmente atractiva. Irónicamente, pronto descubriría con gran orgullo y satisfacción, que todos aquellos que antes la ignoraban o despreciaban y rechazaban, ahora se sentían atraídos físicamente por ella e incluso la piropeaban; pero esa circunstancia, más que erradicar el odio que ella sentía por todos los que antes la insultaban y repudiaban, lo que realmente desencadenó fue una consecuente, ardua y enrevesada estrategia de venganza, a la cual consagraría el resto de su vida. Y así, su actitud se tornaría en aptitud.
Etapa
2
PRESENTE
... El profundo e infinito desprecio que Alicia sentía por sus semejantes, le permitiría progresivamente ascender muy rápido en la vida, puesto que ella jamás sentía ningún tipo de reparo, escrúpulos o pudor, en mentir y utilizar o manipular a los demás a su antojo o por capricho, ya fuera con fines lucrativos o por simple despecho; cualidades que por otra parte siempre han sido abiertamente apreciadas por los delincuentes de los bajos fondos y secretamente por todos los que se desenvuelven en los altos círculos políticos o empresariales. Lo cierto es que ya nunca nadie más la volvería a llamar "Brutalicia", a pesar de estar haciéndole más honor que nunca a su apelativo.
... Con el paso de los años, comprensiblemente, Alicia se ha convertido interiormente en una persona tristemente fría, agria, egoísta, codiciosa, calculadora y desmesuradamente despreciable; y muy posiblemente, incapaz de sentir amor ni por ella misma, por estar sujeta siempre a su férrea desconfianza generalizada hacia los demás, que lamentablemente en muchos casos será justificable, pero cuando se aplica como norma inquebrantable edifica un cerco sólido e infranqueable, que indudablemente abortará cualquier posible sentimiento recíproco de afecto sincero, cariño, simpatía o hasta una simple amistad afable.
Etapa
3
FUTURO
... Inevitablemente, cuando siempre has visto la vida en blanco y negro, te será prácticamente imposible llegar a distinguir correctamente las suaves tonalidades o matices de los múltiples colores que te rodean. El ser humano suele destacar por su especial debilidad para ofuscarse y contraer adicciones. Existen individuos que cuando empiezan algo ya no pueden parar hasta llegar a alcanzar los extremos más alarmantes o austeros, logrando batir en algunos casos auténticos récord de constancia y entrega, que según el campo en el que se hayan centrado o especializado, repercutirán posteriormente en grandes avances o descubrimientos científicos, logros en la informática, la mecánica o la ingeniería, o más comúnmente, en diversidad de drogodependencias, ludopatías o cleptomanías; y aunque más aisladamente, también en trágicas sobredosis por ingestión de barbitúricos u otras sustancias nocivamente parecidas. En el caso concreto de Alicia, su adicción es el control y el poder, la explotación y la manipulación, y la riqueza y el lujo; por supuesto, todo ello siempre financiado, avalado o costeado impunemente por los demás. Por eso, como los bajos fondos ya no eran un reto digno de su grandeza delictiva, ahora se ha dedicado a la política; y hasta puede que muy pronto el futuro de todos nosotros esté en sus manos... o probablemente, en las de alguien considerablemente mucho peor que ella...
Fin
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