Aclaración
Yoss
En Timshel, 1989.
En el obscurecimiento anterior esta emisora
emitió, valga la redundancia, un comunicado en los siguientes términos:
«Según estudios realizados por el famoso
biólogo Welder Folkinberg recientemente, el tan codiciado apéndice supraocular
de los multípodos espinosos de Ygoth, tercera luna de Esculapio, no es más que
una estructura de morfología semejante a la de las uñas y púas de dicho animal.
El conocido investigador puso como ejemplo muy conocido el caso de los
rinocerontes terrestres, cuyo cuerno nasal no es sino una agrupación de
filamentos pilosos, como demuestra el hecho de que si se les priva de dicha
formación vuelve a crecer en un plazo relativamente corto, tal y como se ha
comprobado que ocurre con la prominencia antes mencionada de los feroces
carnívoros de Ygoth, cuando la pierden en una de sus constantes batallas por el
territorio o la posesión de la hembra en celo, o en otros accidentes
cualesquiera.»
Aquí el texto de la información, que fue
posteriormente retransmitida en varias ocasiones por esta misma onda. Pero
sucesos acaecidos tras su emisión hacen indispensable la nota siguiente:
«El famoso biólogo en cuestión, Welder
Folkinberg, no ha existido nunca en ninguno de los planetas o satélites
habitados, como por supuesto tampoco realizó nunca la susodicha investigación.
El cable no fue más que una ingenua broma realizada por dos jóvenes locutores
de nuestro colectivo, en ocasión de celebrarse, según el antiguo calendario
gregoriano, el primero de abril, Día de los Inocentes. Los dos recién
incorporados al equipo de este espacio, cuyos nombres preferimos no divulgar
para evitar posibles represalias por parte de algunos afectados sin sentido del
humor.
Estos alegres muchachos, una vez efectuada
la conversión del antiguo almanaque a la actual secuencia galáctica,
aprovecharon la existencia de ciertos rumores entre los pobladores con más
tiempo de estancia en nuestro planeta, relacionados con supuestas virtudes
maravillosas del conocimiento, tisana o como quiera llamársele a la bebida que
se prepara con la prominencia supraocular del multípodo espinoso, después de
pulverizada y sometida a ligera cocción en el vacío.
Aprovechamos esta aclaración para dar a la
publicidad esos rumores subterráneos que circulan subrepticiamente entre la
casi totalidad de la población masculina de Esculapio, y desmentirlos desde
posiciones científicas: Es absolutamente falso que el extraño mejunje que ha
costado la vida a tantos multípodos posea propiedades afrodisíacas. Un
cuidadoso análisis químico de dichas protuberancias reveló únicamente la
presencia de dosis insignificantes de substancias biodegradables que producen
un mínimo aumento de la intensidad de las corrientes neurológicas: en una
palabra, estimulantes del sistema nervioso central. No se encontraron otras
substancias aparte de las tradicionales quitina y queratina, presentes en las
formaciones córneas de toda la fauna conocida. Valga pues la aclaración.
Porque la circulación de la receta de esta
falsa panacea ha provocado una carestía artificial de los viajes conocidos como
«Fin de semana en Ygoth» y la consecuente y drástica disminución del volumen de
excursiones turísticas al resto de los puntos del Sistema... exceptuando al
Hotel de los Placeres, situado en el asteroide Eros.
Pero, obviando el astronómico aumento en
las ventas de armas de caza de alto poder destructivo, de los productos de
taxidermia y del volumen de carne de multípodo existente en el mercado, la
consecuencia principal de dicha patraña ha sido la casi total extinción de la
especie en su hábitat natural de Ygoth. Podemos apreciar de esa forma las
lamentables secuelas que puede acarrear el desconocimiento combinado en dosis
gigantescas con el entusiasmo y la falta de restricciones sobre las cacerías.
Los multípodos espinosos, que en los primeros años de exploración de nuestro
planeta le dieron fama a Ygoth de lugar salvaje repleto de peligros, esos
mismos multípodos que algunos exploradores calificaron de las bestias más
feroces del Universo conocido por su costumbre de embestir primero y mirar
después, han sido reducidos a unos cuantos ejemplares que se esconden en los
pedregales del satélite y otros pocos que se aburren de lo lindo en los
zoológicos.
Desgraciadamente, una vez más ha quedado
demostrado que el hombre puede ser el principal enemigo de la naturaleza: de
nada le valieron sus grandes espinas, ni su afilada prominencia supraocular, ni
sus numerosas patas con garras poderosas, ni su lengua tentacular: el multípodo
espinoso llegó al borde del desastre.
Debernos señalar que los cazadores conocían
perfectamente que la extinción del principal carnívoro de la fauna de Ygoth
acarrearía alteraciones ecológicas colosales y que incluso podría llegar a
interrumpirse el continuo flujo de esporas que mana desde el satélite hasta
nuestro planeta. Pero cada uno pensaba que un animal más o menos no influiría
mucho y así casi los exterminaron.
Por esto y en vistas de que la ley de veda
de los multípodos espinosos solicitada por el Consejo de Ecología demoraba
demasiado en tramitarse, por la oposición velada de la mayoría de la población
masculina, nuestros dos jóvenes locutores lanzaron la broma-comunicado en
cuestión, suponiendo que al conocerse de supuestas fuentes autorizadas la
falsedad de los poderes afrodisíacos de la infusión de polvo de prominencia de
multípodo, se detendría al menos en cierta medida la indiscriminada persecución
de las bestias. Y se lanzó al éter el comunicado
Pero nunca esperaron las consecuencias tan
trágicas que su bien intencionada chanza provocó. Consecuencias totalmente
opuestas a las que presumieron lograr. Porque la caza de los carnívoros de
Ygoth se incrementó en lugar de disminuir.
Y a los cadáveres que la Patrulla Ecológica
encontró en los últimos tiempos en el satélite, ya no les faltaban solamente,
las prominencias de encima de los ojos, sino también.., las uñas y las púas.
Y
los puestos médicos se atestaron de exploradores aterrorizados, cubiertos de
una fuerte erupción violácea y afectados de un insoportable escozor, como
síntomas principales, llegando en algunos casos más graves a la pérdida total
del cabello y la inflamación persistente del miembro viril.
Y llovieron las reclamaciones de todo tipo
y en todos los tonos sobre nuestra estación, con motivo de las cuales
presentamos nuestras más sinceras disculpas y desmentimos el rumor de que las
cuatro quintas partes de la población masculina del planeta sufre las
consecuencias de la intoxicación por las tisanas de uñas y espinas de
multípodo. El incidente no llega a las proporciones de tragedia, a pesar de la
gran divulgación que se le ha dado.
Informamos, además, que un equipo de
químicos se ocupa día y noche de sintetizar un antídoto contra la intoxicación.
Y ahora, un interludio musical: Marcha de los exploradores
por el grupo Avanzada. Nos veremos dentro de una hora en el
próximo boletín informativo.»
(MÚSICA, FUERA DEL AIRE, EN LA CABINA DE
LOCUTORES)
–¿Crees que la gente comprenda? Al menos yo
pienso...
–¡Ah, cállate! Como coja a esos dos.
Hicieron bien en esconderse... Vamos a descansar, que en quince minutos tenemos
grabación.
(RUIDO ÁSPERO Y REPETIDO)
–¡Ah, maldita picazón! ¿Volverá a crecernos
el pelo alguna vez?
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