Tengo el honor de presentar como testimonio de la Guerra del Chaco la
historia y relato a través de una entrevista que yo mismo he realizado al
Excombatiente paraguayo Gregorio Valenzuela nacido en Cnel. Bogado, Paraguay el
17 de noviembre de 1916:
(Muchas partes de la entrevista he traducido al español, debido que la misma casi en su totalidad fue hecha en guaraní)
_Como toma la decisión de irse al Chaco Don Gregorio?
_Yo cuando tenia 12 años ya había salido de mi casa hacia la región del Alto Paraná a trabajar por unos años, gracias a eso pude traer un poco de dinero para comprar un terrero y hacerme de una casa, para ese entonces yo ya contaba con 16 años de edad, corría el año 1932 yla Guerra ya se había iniciado.
Decidí alistarme en el ejercito para ir a defender a la patria eso era lo que todos queríamos hacer por ese entonces había un gran fervor popular y yo viendo que mis amigos y parientes iban, también opte por irme, fui a embarcarme en la estación de Ferrocarril de la ciudad de Encarnación con destino a la ciudad de Asunción, a la llegada del tren nos presentamos para ser alistados, en un principio no quisieron tomarme pues aludían la escasa edad que aun tenia para ir a la guerra, pero yo insistí debido a que ya estaba acostumbrado a manejarme solo y ya me creía todo un hombrecito, hasta que no tuvieron mas alternativa de enviarme al frente.
_A que unidad del ejercito perteneció don Gregorio?
_Me aliste en el III Cuerpo de ejército Comandado por el Cnel. Luís Irrazabal (encarnaceno) mas específicamente al Regimiento Nº 4 "Acá Carayá" (era como antiguamente se escribía en Guaraní actualmente con la nueva grafía sería "Akä Karaja" y tenia como comandante de Compañía al Capitán Morínigo. Mas adelante con el transcurrir de la guerra pase al Regimiento 15 "Lomas Valentinas" y ya hacia el final de la contienda al Regimiento 5 "Gral. Díaz" en Reconquista.
_Que tipo de instrucción militar recibían??
_Nos instruían constantemente en el manejo del fusil, y te cuento que como Instructor le tuve al Famoso "Yacaré Valija" el cual nos daba instrucciones de como movernos dentro de la selva, la maleza, como divisar al enemigo, como rastrearlos, como salir de apuros, como abrir brechas en el bosque y como escabullirnos, pues yo durante casi toda la campaña de la guerra pertenecí a grupos de exploradores y gracias a Dios y para mi suerte que salí con vida de ahí, ya que nosotros siempre constituíamos el grupo punta o lanza que siempre era considerado la carnada del grueso del batallón, y en realidad era así porque frecuentemente chocábamos con patrullas enemigas o algunas líneas de las tropas Bolivianas, motivo que generaba muchas refriegas o tiroteos entre ambos bandos de los cuales nosotros siempre participábamos activamente.
_En que batallas ha participado usted?
_Yo estuve en casi todas las batallas libradas en los fortines situadas cerca del Pilcomayo, pues esa era la zona en donde nosotros operábamos, ya ni recuerdo los nombres de algunas batallas porque eran tantas, pero si recuerdo claramente la batalla de Ballivián, combatí en Mandiyupecuá, Ybybobo, y Pitiantuta.
_Recuerda usted anécdotas particulares o nombres de algunos de sus compañeros de armas durante la contienda?
_Si recuerdo muchas y te contare algunas. Nosotros como ya te había dicho casi siempre estábamos en grupo de exploradores, éramos un grupo formado por20 a 25 soldados comandados
por el Sgto. Remigio Chávez también oriundo de la Ciudad de Coronel Bogado
Itapúa, que era nuestro Jefe de grupo y periódicamente se nos ordenaba la
exploración o patrulla en varios sectores donde se movía el grueso de la tropa,
yo decidí unirme al grupo de exploradores ya que ahí estaban conciudadanos míos
como Remigio Chávez y otro de apellido Azcona que además eran conocidos míos,
me sentía muy a gusto con ellos pues yo era menor que ellos y ellos poseían
mayor experiencia que yo en los inicios de mi incursión en el Chaco, Remigio ya
tenia 2 años de Instrucción Militar pues había salido recién del cuartel y lo
había tomado la Guerra
por sorpresa en su regreso a Coronel Bogado, de Asunción mismo lo envían de
nuevo al Frente en donde el ya era Sgto.
También era compañero mío un soldado de nombre Quintín Martínez oriundo de la ciudad de Concepción, que se convertiría en un amigo y camarada inseparable para mi. Existía una unión muy fuerte en el grupo que siempre estábamos comandados por Remigio, y nos habíamos impuesto una suerte de juramento que consistía en que:
"Nadie debía abandonar el grupo en los momentos difíciles que nos encontrásemos, ni nadie ofrecería ningún tipo de rendición al enemigo, pelearíamos juntos siempre hasta la muerte y si alguno de nosotros faltase a nuestro juramento, cualquiera tenia la potestad de matar al que infringiere estas palabras.....".
Nos tomamos eso muy en serio, Remigio era un loco, no estaba muy bien en sus cabales pero dentro de todo era muy valiente, en una ocasión estábamos patrullando un área frente a las líneas enemigas en Ballivián, éramos 17 hombres, todos los que se unían a nuestro grupo se informaban de nuestro lema, el que teníamos de la unión y la nunca rendición, ya habíamos estado patrullando un par de horas por el monte hasta que fuimos a dar con la línea enemiga, los observábamos desde de espesura de la selva como estaban trabajando en la excavación de trincheras y preparándose para la defensa, estuvimos atentos y vigilantes por un par de minutos hasta que nuestro Sgto. Remigio Chávez ordena que ya debíamos partir e informar de nuestra misión, pero no nos habíamos percatado que nuestra incursión en la espesura del bosque nos había llevado a una línea de defensa que estaba en una formación que teniala Forma de "U" y en
ambos flancos había línea enemiga, cosa que nos dimos cuenta cuanto intentamos
ir por otro camino no el que habíamos utilizado, era para prevenir nada mas....
Como creímos que fuimos divisados y acorralados, decidimos romper en algún lado
el cerco, mas tarde recién pudimos comprobar ese error cuando hubimos salido de
ahí, pero durante el choque con las fuerzas Bolivianas en un sector donde no
había bastante resistencia hubo muchos intercambios de disparos entre ambos
bandos, dentro de los cuales cada uno se trataba de escabullir para zafar de la
situación pero manteniéndonos unidos hasta donde podíamos, luego de adentrarnos
como unos 150 metros
mas en la selva nos dimos cuenta que 5 de nuestros compañeros habían quedado
rezagados y aun se escuchaban disparos aislados, en eso Remigio nos dice: Yo me
voy de nuevo... y nosotros cansados y un poco desorientados..... le preguntamos
¿¿¿a donde vas????
Aha jeyta amope!!! (traduccion: me voy de nuevo allá)
Moo la rehota ro'e ichupe, rehota re ñe rendi pio ro porandu..
(Donde es lo que vas a ir, te vas a ir a rendir o que, le preguntamos)
La rehotarö eñe rendi o ehotarö nde ño, apete re manota, ore ro jukata
(Si vas a ir a rendirte o te vas solo, aquí mismo vas a morir, nosotros te mataremos)
En eso el dice que no podíamos abandonar a los cinco, que teníamos que ir a buscarlos y morir con ellos o salir todos juntos de ese aprieto en el cual estábamos.
Entonces fuimos todos de nuevo a buscarlos y para suerte del grupo pudimos salir todos sin ninguna baja en el grupo y ningún prisionero, en cambio no puedo afirmar si en el lado Boliviano hubo o no bajas.
Otra de las anécdotas que te puedo contar tiene un tinte muy fatídico, como lo son todas las de la guerra, no?? pero en la guerra ocurría de todo, tantas cosas uno ve que muchas veces uno actúa como un animal irracional, tal ves producto de lo que somos en ese momento!!!
Esto ocurrió cuando estábamos en Mandiyupecua en el
frente de Batalla, el frente estaba a escasos (Muchas partes de la entrevista he traducido al español, debido que la misma casi en su totalidad fue hecha en guaraní)
_Como toma la decisión de irse al Chaco Don Gregorio?
_Yo cuando tenia 12 años ya había salido de mi casa hacia la región del Alto Paraná a trabajar por unos años, gracias a eso pude traer un poco de dinero para comprar un terrero y hacerme de una casa, para ese entonces yo ya contaba con 16 años de edad, corría el año 1932 y
Decidí alistarme en el ejercito para ir a defender a la patria eso era lo que todos queríamos hacer por ese entonces había un gran fervor popular y yo viendo que mis amigos y parientes iban, también opte por irme, fui a embarcarme en la estación de Ferrocarril de la ciudad de Encarnación con destino a la ciudad de Asunción, a la llegada del tren nos presentamos para ser alistados, en un principio no quisieron tomarme pues aludían la escasa edad que aun tenia para ir a la guerra, pero yo insistí debido a que ya estaba acostumbrado a manejarme solo y ya me creía todo un hombrecito, hasta que no tuvieron mas alternativa de enviarme al frente.
_A que unidad del ejercito perteneció don Gregorio?
_Me aliste en el III Cuerpo de ejército Comandado por el Cnel. Luís Irrazabal (encarnaceno) mas específicamente al Regimiento Nº 4 "Acá Carayá" (era como antiguamente se escribía en Guaraní actualmente con la nueva grafía sería "Akä Karaja" y tenia como comandante de Compañía al Capitán Morínigo. Mas adelante con el transcurrir de la guerra pase al Regimiento 15 "Lomas Valentinas" y ya hacia el final de la contienda al Regimiento 5 "Gral. Díaz" en Reconquista.
_Que tipo de instrucción militar recibían??
_Nos instruían constantemente en el manejo del fusil, y te cuento que como Instructor le tuve al Famoso "Yacaré Valija" el cual nos daba instrucciones de como movernos dentro de la selva, la maleza, como divisar al enemigo, como rastrearlos, como salir de apuros, como abrir brechas en el bosque y como escabullirnos, pues yo durante casi toda la campaña de la guerra pertenecí a grupos de exploradores y gracias a Dios y para mi suerte que salí con vida de ahí, ya que nosotros siempre constituíamos el grupo punta o lanza que siempre era considerado la carnada del grueso del batallón, y en realidad era así porque frecuentemente chocábamos con patrullas enemigas o algunas líneas de las tropas Bolivianas, motivo que generaba muchas refriegas o tiroteos entre ambos bandos de los cuales nosotros siempre participábamos activamente.
_En que batallas ha participado usted?
_Yo estuve en casi todas las batallas libradas en los fortines situadas cerca del Pilcomayo, pues esa era la zona en donde nosotros operábamos, ya ni recuerdo los nombres de algunas batallas porque eran tantas, pero si recuerdo claramente la batalla de Ballivián, combatí en Mandiyupecuá, Ybybobo, y Pitiantuta.
_Recuerda usted anécdotas particulares o nombres de algunos de sus compañeros de armas durante la contienda?
_Si recuerdo muchas y te contare algunas. Nosotros como ya te había dicho casi siempre estábamos en grupo de exploradores, éramos un grupo formado por
También era compañero mío un soldado de nombre Quintín Martínez oriundo de la ciudad de Concepción, que se convertiría en un amigo y camarada inseparable para mi. Existía una unión muy fuerte en el grupo que siempre estábamos comandados por Remigio, y nos habíamos impuesto una suerte de juramento que consistía en que:
"Nadie debía abandonar el grupo en los momentos difíciles que nos encontrásemos, ni nadie ofrecería ningún tipo de rendición al enemigo, pelearíamos juntos siempre hasta la muerte y si alguno de nosotros faltase a nuestro juramento, cualquiera tenia la potestad de matar al que infringiere estas palabras.....".
Nos tomamos eso muy en serio, Remigio era un loco, no estaba muy bien en sus cabales pero dentro de todo era muy valiente, en una ocasión estábamos patrullando un área frente a las líneas enemigas en Ballivián, éramos 17 hombres, todos los que se unían a nuestro grupo se informaban de nuestro lema, el que teníamos de la unión y la nunca rendición, ya habíamos estado patrullando un par de horas por el monte hasta que fuimos a dar con la línea enemiga, los observábamos desde de espesura de la selva como estaban trabajando en la excavación de trincheras y preparándose para la defensa, estuvimos atentos y vigilantes por un par de minutos hasta que nuestro Sgto. Remigio Chávez ordena que ya debíamos partir e informar de nuestra misión, pero no nos habíamos percatado que nuestra incursión en la espesura del bosque nos había llevado a una línea de defensa que estaba en una formación que tenia
Aha jeyta amope!!! (traduccion: me voy de nuevo allá)
Moo la rehota ro'e ichupe, rehota re ñe rendi pio ro porandu..
(Donde es lo que vas a ir, te vas a ir a rendir o que, le preguntamos)
La rehotarö eñe rendi o ehotarö nde ño, apete re manota, ore ro jukata
(Si vas a ir a rendirte o te vas solo, aquí mismo vas a morir, nosotros te mataremos)
En eso el dice que no podíamos abandonar a los cinco, que teníamos que ir a buscarlos y morir con ellos o salir todos juntos de ese aprieto en el cual estábamos.
Entonces fuimos todos de nuevo a buscarlos y para suerte del grupo pudimos salir todos sin ninguna baja en el grupo y ningún prisionero, en cambio no puedo afirmar si en el lado Boliviano hubo o no bajas.
Otra de las anécdotas que te puedo contar tiene un tinte muy fatídico, como lo son todas las de la guerra, no?? pero en la guerra ocurría de todo, tantas cosas uno ve que muchas veces uno actúa como un animal irracional, tal ves producto de lo que somos en ese momento!!!
Habíamos quedado a cargo de un Tte. de apellido Pesi (sic) (tal vez pudo haber sido Pecci, o en su defecto Pesci, una acotación mía, solo me remito a lo escuchado) que era una persona intratable, muy arrogante y siempre hostigaba a la tropa con malos tratos especialmente a nosotros que no éramos de su pelotón. Una noche en donde estábamos haciendo guardia con Quintín Martínez, le veíamos venir al Tte. de su recorrida, la intención de el era encontrarnos dormidos o distraídos en nuestro puesto de guardia para así castigarnos fieramente o talvez mandarnos a fusilar, pero como ya lo habíamos divisado nos escondimos de el, recién cuando estaba a unos metros de nosotros sin que el pueda avistarnos Quintín de un Salto frente a él le mando un ALTOO!!! y apuntándole con la trompetilla del fusil en el pecho, asustándolo por cierto y demostrándole que estamos siempre bastante alertas. Muy enfadado nos hizo relevar y nos sometió a castigo, en la mañana nos hizo subir a un árbol alto de castigo (Ñakyrä) cigarra, es decir teníamos que mantenernos aferrados al árbol durante todo el día sin bajar ni para hacer nuestras necesidades ni para comer y beber.
Eso era verdaderamente un infierno, no solo por el castigo sino que habíamos quedado a la vista de tiradores Bolivianos que estaban en el frente, los cuales empezaron a disparar a mansalva hacia nosotros, las ramas de los árboles y las hojas caían por doquier, tratábamos de aferrarnos y cubrirnos de las balas con en el árbol, ya que si bajábamos igual enfrentábamos
Para suerte de nosotros apareció el Cap. Morínigo nuestro comandante de compañía y le pidió explicaciones de lo que estaba sucediendo y le ordenó que nos bajara inmediatamente, pudimos bajar sanos y salvos con Quintín, y nos preguntó qué era lo que había pasado, lo cual nosotros se lo contamos con los detalles, y el capitán dijo ahí refiriéndose al Tte.: Pea ko primeroite omano arä primer asaltope (Este ha de ser el primero en morir cuando ocurra el primer asalto)
Parecería ser que esto fue un comentario sentenciador, ya que muchos en la tropa no lo estimaban al Tte.
Y así fue en el primer choque y asalto con las tropas Bolivianas en medio de una balacera sin fin, Quintín Martínez le asesta un tiro mortal en la nuca al Tte. y yo ya cayéndose le remato con una ráfaga de mi pieza en el cuerpo, y así quedo en la historia, algo nunca contado, tal ves alguien atinó a ver el episodio pero nunca nadie mas lo comentó y fue confundido como una baja del ejercito paraguayo en combate por balas Bolivianas, la guerra es así, cruel, malvada y con diferentes matices que desgraciadamente casi nunca son buenos, el horror y la barbarie siempre imperan por donde se los mire.
Una última anécdota te contaré pues ya estoy un poco cansado (ya transcurrían más de 3 horas de la entrevista) y talvez la más escalofriante que me haya tocado vivir en esta guerra digo así a pesar que todas fueron o estuvieron cargadas de terror, mezclados con heroísmos de soldados valientes en ambos bandos.
Estábamos realizando una patrulla con Remigio, Quintín, y otros compañeros los nombro solo a ellos sin desmerecer a los demás, es que eran más allegados a mí y fueron también protagonistas principales de este hecho que te voy a relatar.
Como decía realizábamos una patrulla muy cerca de las líneas enemigas, ya que como te comenté nosotros éramos exploradores y teníamos como misión auscultar los movimientos enemigos, en una de esas nos aproximamos tanto a una línea Boliviana, y no habíamos caído en la cuenta hasta que pudimos ver a un soldado Boliviano en la trinchera a unos escasos metros de nosotros leyendo una carta, velozmente saltamos hacia el con un alto, en eso como rayo reacciona y toma su Fusil y le ensarta un bayonetazo en el pecho a Remigio, pero éste con lo ágil que era logra esquivar a medias la bayoneta que le destroza el uniforme, en eso Quintín Martínez reacciona y da un tiro en el brazo y que le traspasa el cuerpo el soldado Boliviano cae muerto en el acto. Acto seguido del disparo se escucha una movilización general en las líneas, pero no sabían con exactitud hacia adonde era el disparo ni quién lo había efectuado, tampoco nos habían visto pues quedamos ocultos en la trinchera, Remigio me dice que iba a llevar el cuerpo, todos nos opusimos.
Cómo podíamos cargar con el cadáver de un soldado Boliviano?, además ya estaban en alerta todos mirando de aquí para allá!!!
Entonces Remigio Chávez empieza a revisar qué es lo que tenia, encontrando la carta que estaba leyendo que era de su madrina de
Pudimos salir a las corridas de ahí, y con Remigio y su terrorífica carga, al llegar al campamento de la tropa, el tiro la cabeza en una olla lo coció y despojo de la carne que contenía el cráneo y se lo trajo, lo tenía siempre con el adonde iba, así termino este relato espeluznante.
Huelga decir que Remigio trajo a su casa el cráneo y lo tenía con él hasta su muerte, luego fue donado por los familiares de él al museo Histórico Villar-Cáceres de la ciudad de Coronel Bogado Itapúa, Paraguay, que aun lo conserva en su poder, después de exhibirse en otros lugares.
_La verdad que me ha conmovido mucho todas estas historias Don Gregorio, algo mas que quiera agregar???
_La guerra nunca trae nada bueno hay muchas historias, buenas, malas, algunas fantasiosas, unos que dicen yo estuve en tal batalla o en otra por querer figurar, pero no debe ser así, yo nunca falte a la verdad, por ejemplo nunca dije que pelee en Boquerón como muchos lo hacen, por que nunca estuve ahí, muchos dicen nunca corrimos, eso es mentira, todos corrimos alguna vez por mas valerosos que hayamos sido tanto bolivianos como paraguayos, hemos llorado, sufrido, hubieron gente que fueron asesinados, otros que fueron tratados muy bien, es que en la guerra de todo pasa uno debe estar ahí para saber eso, ojalá y no le deseo a nadie todo lo que yo pase en la guerra, una guerra que nunca se debió pelear entre pueblos hermanos.
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