(Guerra del Chaco – II - Saavedra – Cnel. Carlos Fernández –Página 97).-
El 28-XI, una patrulla enemiga interceptó el paso de dos camiones que conducían personal del R.I.4, a la altura del Km. 22 de Saavedra. En uno de ellos viajaba el ayudante del citado Regimiento, el Teniente 1º de Reserva HERNÁN VELILLA, joven universitario, de clara inteligencia y de un valor temerario demostrado en la Batalla de Boquerón. Este joven, de la gloriosa Reserva, al recibir las primeras ráfagas, bajó del camión, pistola en mano, como para repeler la agresión, en cuya circunstancia fue mortalmente herido.-
La crueldad de los soldados bolivianos se reveló en toda su ferocidad en esa oportunidad. El cadáver del infortunado oficial presentaba rastros de profanación y mutilación inauditas, aparte de las quemaduras que presentaba el cuerpo debido al incendio del vehículo efectuado por los componentes de la patrulla enemiga antes de abandonar el lugar de sus malhadadas hazañas. Esta repudiable, innecesaria y contraproducente demostración de salvajismo, fue inculpada al entonces Teniente 1º Germán Busch (después de la guerra Presidente de Bolivia), que comandaba dicha patrulla, conforme declaraciones posteriores de prisioneros capturados durante la batalla de Saavedra.-
Este desgraciado incidente produjo una verdadera indignación en el ejército paraguayo, con especial en la D.1. Es que el Teniente Velilla era muy querido por todos, era algo así como el niño mimado del R.I.4 por su nobleza y caballerosidad, y su Regimiento, a su vez, era la unidad base de la División madre del Ejército en el Chaco y bien conceptuada por la Superioridad por su heroica actuación en la batalla de Boquerón.
El 28-XI, una patrulla enemiga interceptó el paso de dos camiones que conducían personal del R.I.4, a la altura del Km. 22 de Saavedra. En uno de ellos viajaba el ayudante del citado Regimiento, el Teniente 1º de Reserva HERNÁN VELILLA, joven universitario, de clara inteligencia y de un valor temerario demostrado en la Batalla de Boquerón. Este joven, de la gloriosa Reserva, al recibir las primeras ráfagas, bajó del camión, pistola en mano, como para repeler la agresión, en cuya circunstancia fue mortalmente herido.-
La crueldad de los soldados bolivianos se reveló en toda su ferocidad en esa oportunidad. El cadáver del infortunado oficial presentaba rastros de profanación y mutilación inauditas, aparte de las quemaduras que presentaba el cuerpo debido al incendio del vehículo efectuado por los componentes de la patrulla enemiga antes de abandonar el lugar de sus malhadadas hazañas. Esta repudiable, innecesaria y contraproducente demostración de salvajismo, fue inculpada al entonces Teniente 1º Germán Busch (después de la guerra Presidente de Bolivia), que comandaba dicha patrulla, conforme declaraciones posteriores de prisioneros capturados durante la batalla de Saavedra.-
Este desgraciado incidente produjo una verdadera indignación en el ejército paraguayo, con especial en la D.1. Es que el Teniente Velilla era muy querido por todos, era algo así como el niño mimado del R.I.4 por su nobleza y caballerosidad, y su Regimiento, a su vez, era la unidad base de la División madre del Ejército en el Chaco y bien conceptuada por la Superioridad por su heroica actuación en la batalla de Boquerón.