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T. Subba RAO - Comentarios sobre "El Idilio del Loto Blanco"


Folleto de Adyar  No. 8

(Comments of Idyll of the White Lotus, Primera Edición 1891)




La interesante historia publicada bajo el título "El Idilio del Loto Blanco" ha atraído una  considerable atención. Es instructiva en muchos sentidos. Representa cabalmente la fe y el sacerdocio egipcios, cuando su religión ya había comenzado a perder su pureza y degenerar en un sistema de culto tántrico contaminado y ensuciado por la magia negra, inescrupulosamente utilizado para propósitos egoístas e inmorales. Es probablemente también una historia verdadera. Sensa es representado siendo el último gran  hierofante de Egipto. Así como de un árbol sale su semilla para convertirse en un árbol semejante, incluso aunque para ello deba perecer completamente, del mismo modo la vida y la energía de cada gran religión parece salir de uno o más grandes adeptos destinados  a preservar su sabiduría y revivir su crecimiento en algún tiempo futuro cuando el ciclo de la evolución tiende en el curso de su revolución, al resultado deseado. La gran religión antigua de Khem está destinada a reaparecer sobre este planeta en una forma más elevada y más noble cuando el tiempo designado llegue, y no hay nada irrazonable en suponer que el Sensa de nuestro cuento es probablemente ahora un muy elevado adepto, que espera para llevar a cabo las órdenes de la Dama del Loto Blanco. Aparte de estas especulaciones, sin embargo, el cuento en cuestión tiene una lección muy noble para enseñar. En su aspecto alegórico describe los ensayos y las dificultades de un neófito. No es fácil, sin embargo, para el lector ordinario quitar el velo de la alegoría y entender claramente sus enseñanzas. Deberá ayudar a tales lectores que avance dando la explicación siguiente de los caracteres que aparecen en el cuento en cuestión y los acontecimientos relatados.

(1) Sensa, el héroe de la historia, es entendido representando el alma humana. Es el Kutashtha Chaitanyam, o el germen de Prajna, en que la individualidad del humano es preservada. Corresponde al elemento más alto y permanente en el quinto principio del hombre. Es el ego o el ser de la existencia personificada.

(2) Seboua, el jardinero, es la intuición. "Ellos no pueden hacer un fantasma de mí", declara Seboua; y al decir esto, el tan poco sofisticado pero honesto rústico revela sinceramente su propio misterio.

(3) Agdmahd, Kamen-Baka y los otros nueve sumos sacerdotes del templo, quienes son los fieles sirvientes de la diosa oscura a quien ellos veneran, representan respectivamente las entidades siguientes:

(1) Kama...........................Deseo
(2) Krodha........................Cólera
(3) Lobha..........................Codicia
(4) Moha...........................Ignorancia
(5) Mada...........................Arrogancia
(6) Matsarya.....................Envidia
(7, 8, 9, 10 y 11)................Los cinco sentidos y sus placeres

(4) Los caracteres femeninos que figuran en el cuento son los siguientes:

(1) La oscura y misteriosa diosa venerada por los sacerdotes;
(2) La joven muchacha que juega con Sensa;
(3) La muchacha madura que encontró en la ciudad;
(4) La Dama del Loto Blanco.

Se debe advertir aquí que el 2 y el 3 son idénticos. Hablando de la mujer blanca de la Ciudad, que él encontró aparentemente por primera vez, Sensa dice, que cuando él contempló en sus ojos tiernos, le pareció que la conocía bien y que su encanto le era familiar. Queda claro con esta declaración que su dama no es ninguna otra que la joven muchacha que anduvo con él alrededor del templo.

Prakrti, dicen los filósofos hindúes, tiene tres cualidades, Sattva, Rajas y Tamas. La  última de estas calidades está conectada con los placeres y pasiones más elementales experimentadas en Sthulasarira. Rajaguna es la causa de la actividad inquieta de la mente, mientras Sattvaguna se asocia íntimamente con la inteligencia espiritual del hombre, y con sus aspiraciones más elevadas y más nobles. Maya, entonces, hace su aparición en esta historia en tres formas distintas. Es Vidya, una inteligencia espiritual, que es representada por la Dama del Loto Blanco. Es la Kwan-Yin y el Prajna de los escritores budistas. Ella representa la luz o el aura del Logos, que es la sabiduría, y es la fuente de la corriente de vida consciente o Chaitanyam. La chica joven anteriormente referida es la Mente del hombre, y es por ella que Sensa es conducido gradualmente ante la presencia de la diosa oscura, instalada en el Sancto Sanctorum para la adoración por el sacerdocio arriba descrito.

La propia diosa oscura es Avidya. Es el lado oscuro de la naturaleza humana. Su vida y energía deriva de las pasiones y deseos del alma humana. El rayo de vida y sabiduría, que procedió originalmente del Logos y que ha adquirido una individualidad distintiva de sí mismo cuando el proceso de diferenciación tuvo lugar, es capaz de transformarse más o menos enteramente en esta auténtica Kali , si la luz del Logos es excluida enteramente por el mal Karma humano, si la voz de la intuición es desatendida y pasa desapercibida, y si el hombre vive simplemente con el propósito de satisfacer sus propias pasiones y deseos. Si estas observaciones son tenidas presentes, el significado del cuento se aclarará. No es mi objeto escribir ahora un comentario exhaustivo. Apuntaré solamente a los incidentes importantes y su significado.

La mirada de Sensa es la de un ser humano, que, después de seguir el curso de varias encarnaciones, y después de pasar por una cantidad considerable de instrucción espiritual, nace otra vez en este mundo con sus poderes espirituales de percepción muy desarrollados, y preparado para llegar a ser un neófito en una etapa muy temprana de su carrera. Tan pronto como entra en el cuerpo físico, es colocado bajo la carga de los cinco Sentidos y las seis Emociones anteriormente enumeradas, que lo tienen como su lugar de residencia. El alma humana es colocada primero bajo la guía de su propia intuición, el jardinero sencillo y honesto del templo, por quien los Sumos Sacerdotes no parecen tener respeto ni cariño, y, cuando todavía no ha perdido su pureza original, obtiene un vislumbre de su inteligencia espiritual, la Dama del Loto Blanco. Los sacerdotes, sin embargo, están determinados a que ninguna oportunidad se debe dar para que la intuición trabaje, y ellos por lo tanto quitan al niño de su tutela y lo introducen a su propia diosa oscura, la diosa de las pasiones humanas. La gran visión de esta deidad es encontrada repulsiva al alma humana al principio. La transferencia que se propone de la conciencia y el afecto humanos del plano espiritual al plano físico es demasiado brusca y prematura para que sea exitosa. Los sacerdotes fallaron en su primera tentativa y comenzaron a idear planes para un segundo esfuerzo en la misma dirección.

Antes de avanzar aún más debo llamar la atención del lector sobre el verdadero significado del estanque de Loto en el jardín. En los libros místicos hindúes, a menudo se habla de Sahasrara Chakram en el cerebro como de un Estanque de Loto. El “dulce sonido del agua” de este tanque es descrito como amrtam o néctar. Vea la página 349 del segundo volumen de Isis sin Velo para sugerencias adicionales y consideraciones sobre el significado de esta agua mágica. Sobre Padma, el Loto Blanco, se dice que tiene mil pétalos, como el misterioso Sahasraram de los yoguis. Es un capullo cerrado en el mortal ordinario, y así como un loto abre sus pétalos, y se expande en toda su belleza cuando el sol sobrepasa el horizonte y arroja sus rayos sobre la flor, del mismo modo el Sahasraram hace que el neófito se abra y expanda cuando los Logos comienzan a verter su luz en su centro. Cuando se expande completamente llega a ser el glorioso asiento de la Dama del Loto, el sexto principio del hombre; y sentada sobre  esta flor la gran diosa vierte las aguas de la vida y la gracia para la gratificación y la regeneración del alma humana.

Los Hatha yoguis  dicen que el alma humana en Samadhi asciende a esta flor de  mil pétalos a través de Susumna (el dath de los cabalistas) y obtiene un vislumbre del esplendor del sol espiritual.

En esta parte de la vida de Sensa  un acontecimiento es relatado y merece atención. Un elemental aparece con el aspecto de un neófito del templo para intentar atraparlo fuera de su cuerpo físico. Este es un peligro al que un hombre está expuesto antes de adquirir la pericia suficiente como adepto para protegerse contra tales peligros, especialmente cuando su percepción interna se desarrolla hasta cierto punto. El ángel custodio de Sensa lo protege del peligro debido a su inocencia y pureza.

Cuándo la actividad mental del niño comienza y absorbe su atención, retrocede más y más de la Luz del Logos. Su intuición no estará en posición de trabajar libremente. Sus sugerencias vienen mezcladas con otros estados de conciencia que son el resultado de la sensación y el intelecto. Incapaz de ver a Sensa y hablar con él personalmente, Seboua le manda su amada flor de loto subrepticiamente por uno de los neófitos del templo.

La actividad mental comienza primeramente por la sensación. Las emociones hacen su aparición posteriormente. La mente abierta del niño se compara convenientemente con la pequeña muchacha que juega con Sensa. Una vez que la mente comienza a ejercitar sus funciones los placeres de la sensación pronto allanan el camino hacia las emociones fuertes y feroces del alma humana. Sensa ha descendido un escalón del plano espiritual cuando pierde de vista la sublime flor del loto y a su gloriosa diosa y comienza a divertirse con la juguetona niña. "Tu debes vivir entre la tierra que alimenta las flores", le dice la pequeña niña, revelando el cambio que ya ha tenido lugar. Al principio es la belleza simple de la naturaleza la que absorbe la atención de Sensa. Pero su mente pronto lo conduce a la diosa oscura de la capilla. Avidya tiene su asiento real en la mente, y es imposible resistir su influencia siempre y cuando la mente del hombre no se refrene en su acción. Una vez que el alma cae bajo la influencia de esta diosa oscura, los altos sacerdotes del templo comienzan a utilizar sus energías para su propia ventaja y satisfacción. La diosa requiere un total de doce sacerdotes, incluyendo a Sensa, para que la ayuden en su causa. A menos que las seis emociones y las cinco sensaciones antes enumeradas se congreguen juntas ella no podrá ejercer su influencia totalmente. Ellas se apoyan y consolidan unas a otras como la experiencia de cada hombre lo demuestra claramente. Aisladas, son débiles y pueden ser sometidas fácilmente, pero cuando están asociadas su poder combinado es bastante fuerte para mantener el alma bajo control. La caída de Sensa llega ahora a ser completa, pero no antes de recibir una bien merecida reprimenda del jardinero, y una palabra de advertencia de la Dama del Loto.

Dirigiéndose a Sensa, se le  hacen pronunciar a Seboua las siguientes palabras: "Usted vino a trabajar primero; usted debía ser un esclavo del trabajo para mí; ahora todo esto ha cambiado usted debe jugar, no deberá trabajar, y yo deberé tratarlo como a un pequeño príncipe. ¡Bien! ¿Ya han echado a perder, yo me pregunto, al niño que hay en ti?" Estas palabras son significativas; y su significado llegará cabalmente a la luz de las observaciones precedentes. Debe notarse que la última vez que entró en el jardín, Sensa fue conducido, no al Estanque del Loto, sino a otro estanque que recibe sus aguas del anterior.

Debido al cambio ocurrido en él, Sensa no puede ver la Luz del Logos por percepción directa, pero está bajo la necesidad de reconocerla igualmente por la operación de su quinto principio. Es en el fluido astral que él flota, y no en el agua mágica del Estanque de Loto. Él ve, sin embargo, a la Dama del Loto que patéticamente dice, "Pronto me dejarás; ¿y cómo podré ayudarte si me olvidas completamente?” Después de ocurrido esto Sensa se convierte completamente en un hombre de mundo, viviendo para los placeres de la vida física. Su mente desarrollada se transforma en su compañera y los sacerdotes del templo se benefician con el cambio. Antes de ir más lejos debo llamar la atención del lector sobre la posibilidad de extraer de un niño cualquier información deseada por invocación de ciertos elementales y otros poderes, por medio de ritos y de ceremonias mágicas. Después de que el alma caiga totalmente bajo la influencia de Avidya, puede o bien  sucumbir en conjunto a dicha influencia, y ser absorbida, como era, en el Tamoguna de Prakrti, o disipar su propia ignorancia por la luz de la sabiduría espiritual y sacudirse de esta influencia perniciosa. La historia de Sensa llega a un momento crítico cuando su misma existencia se fusiona por el tiempo que estuvo con la diosa oscura de la pasión humana en el día del festival de la barca. Tal absorción, aunque breve, es el primer paso hacia la extinción final. Debe salvarse como sea de esta coyuntura crítica o perecer. La Dama del Loto Blanco, su ángel de la guarda, hace una tentativa final para salvarlo, y tiene éxito. En el propio Sancto Sanctorum, ella revela a la diosa oscura; y Sensa, percibiendo su locura ruega ser rescatado del yugo maldito del odiado sacerdocio. Su oración es concedida, y confiando en la ayuda de la diosa brillante, él se rebela contra la autoridad de los sacerdotes, y dirige la atención de la gente hacia las iniquidades de las autoridades del templo.

Relacionado con esto, es necesario decir algunas palabras en lo que concierne a la verdadera naturaleza de la muerte del alma  y el destino último de un mago negro, para imprimir las enseñanzas de este libro en la mente del lector. El alma, como hemos explicado anteriormente, es una gota aislada en el océano de la vida cósmica. Esta corriente de la vida cósmica es solamente la luz y el aura del Logos. Además del Logos, hay innumerable otras existencias, espirituales y astrales, participando de y en su vida. Estos seres tienen afinidades especiales con emociones particulares del alma humana y con características particulares de la mente humana. Tienen por supuesto una existencia individual definida que dura hasta el final del Manvantara. Hay tres maneras por las cuales un alma puede dejar de conservar su individualidad especial. Separada del Logos, que es, digámoslo así, su fuente, puede que no alcance una fuerte y sostenida  individualidad por sí, y que con el transcurso del tiempo sea reabsorbida en la corriente de Vida Universal. Ésta es la real muerte del alma. Puede también colocarse en armonía con una existencia espiritual o elemental evocándola, y concentrando su atención y consideración en ella para los propósitos de la magia negra  y de la adoración tántrica. En tal caso transfiere su individualidad a tal existencia y es, por así decirlo,  absorbida en ella. En ese caso el mago negro vive en semejante  existencia, y continúa como tal hasta el final del Manvantara.

El destino de Banasena ilustra el punto. Después de su muerte él dice vivir como Mahakala, uno de los más poderosos espíritus del Pramadagana. En algunos aspectos esto implica adquirir inmortalidad en el mal. Pero a diferencia de la inmortalidad del Logos no va más allá de los límites manvantáricos. En relación con esto, lea el 8vo capítulo del Bhagavad-Gita, y mi explicación llegará a aclararse a la luz de la enseñanza de Krishna. Lo que ocurre en la barca de Isis, descripto en el libro bajo consideración, da una cierta idea de la naturaleza de esta absorción y de la subsecuente preservación de la individualidad del mago.

Cuando el centro de la absorción es el Logos y no alguna otra energía o elemental, el hombre alcanza Mukti o Nirvana y se hace uno con el Logos eterno sin ninguna necesidad de renacimiento.

La última parte del libro describe la lucha final del alma con sus inveterados enemigos, su iniciación y liberación última de la tiranía de Prakrti.

La confianza y el consejo dados por la Dama del Loto Blanco a Sensa en el Sancto Sanctorum  marca el gran momento crucial en la historia de su carrera. Él ha percibido la luz de la Sabiduría Divina y ha entrado en su área de influencia. Esta luz del Logos, que se representa en la historia como la justa diosa de la flor sagrada de Egipto, es el lazo de unión y fraternidad que mantiene la cadena del intercambio espiritual y la corriente simpática a través de la larga sucesión de los grandes hierofantes de Egipto, y que se extiende a todos los grandes adeptos de este mundo que derivan su influjo de vida espiritual de la misma fuente. Es el Espíritu Santo que mantiene la sucesión apostólica o Guruparampara como la llaman los hindúes. Es esta luz espiritual que se transmite de guru a discípulo cuando llega el tiempo de la verdadera iniciación. La así llamada "Transferencia de Vida" no es otra que la transmisión de esta luz. Y además, el Espíritu Santo que es, por así decirlo, el velo o el cuerpo del Logos y por lo tanto su carne y sangre, es la base de la sagrada comunión. Cada fraternidad de adeptos tiene este lazo de unión; y el tiempo y el espacio no pueden rasgarlo ni desunirlo. Incluso cuando hay una aparente ruptura de la sucesión en el plano físico, un neófito que sigue la ley sagrada y que aspira a una vida más elevada, no estará falto de guía y consejo cuando llegue el tiempo apropiado, aunque el último guru pasado hubiese muerto varios millares de años antes de que él naciera. Cada Buddha reúne en su última  iniciación a todos los grandes adeptos que alcanzaron la Budeidad durante las eras precedentes: y, de modo similar, cada clase de adeptos tiene su propio enlace de comunión espiritual que tejen juntos en una fraternidad correctamente organizada. La única manera posible y eficaz de entrar en cualquier fraternidad, o participar de la sagrada comunión, es ingresando dentro de la influencia de la luz espiritual que irradia la forma del propio Logos. Puedo precisar más sobre este punto, sin intentar entrar en detalles, que tal comunión es solamente posible entre las personas cuyas almas deriven su vida y sustancia del mismo rayo divino, y que, del mismo modo que siete diferentes rayos irradian del "Sol Espiritual Central"  todos los adeptos y Dhyan Chohans son divisibles en siete clases, cada una de las cuales es guiada, controlada y eclipsada por una de siete formas o manifestaciones de la sabiduría divina.

Vinculado con esto es necesario llamar la atención del lector sobre otra ley general que regula la circulación de la vida y de la energía espirituales a través de los diversos adeptos que pertenecen a la misma fraternidad. Cada adepto puede ser concebido como un centro en donde esta fuerza espiritual es generada y acumulada, y a través del cual se utiliza y distribuye. Esta energía misteriosa es una clase de fuerza eléctrica espiritual, y su transmisión de un centro a otro presenta algunos de los fenómenos advertidos en conexión con la inducción eléctrica. Consecuentemente hay una tendencia hacia la igualación de las cantidades de energía acumuladas en los varios centros. La cantidad de fluido neutral existente en cualquier centro en particular depende del karma del hombre y de la santidad y la pureza de su vida. Cuando es evocada en actividad por haber entrado en comunicación con su gurú o iniciador llega a ser dinámica, y tiene una tendencia a transferirse a centros más débiles. Se indica a veces que, al momento de la iniciación final, el hierofante o el "nacido de nuevo", el más digno de los dos debe morir (véase la página 38 de Theosophist, noviembre de 1882).

Lo que pueda ser la verdadera naturaleza de esta muerte misteriosa, es debido a la operación de esta ley. En un futuro se verá que un nuevo Iniciado, si él es débil de energía espiritual, será fortalecido por su participación de la sagrada comunión;  y para obtener esta ventaja tiene que permanecer en la tierra y utilizar su poder para el bien de la humanidad hasta que llegue el tiempo de la liberación final. Éste es un arreglo que armoniza con la Ley del Karma. La debilidad original del neófito es debida a sus defectos de kármicos. Estos defectos hacen necesario un período más prolongado de existencia física. Y este período tendrá que utilizarlo en la causa del progreso humano a cambio del beneficio señalado anteriormente. Y, por otra parte, el buen karma acumulado del período tiene el efecto de fortalecer su alma, y cuando él finalmente toma su lugar en la Hermandad Sagrada, posee tanto capital espiritual consigo como cualesquiera de los otros para continuar el trabajo de la mencionada fraternidad.

Si estas pocas observaciones son tenidas en mente, los incidentes relatados en los últimos cinco capítulos pronto revelarán su verdadera significación. Cuando Sensa gana su poder de percepción espiritual  por la gracia de su ángel guardián, y comienza a ejercitarla con conocimiento y voluntariamente, él no tiene ocasión de confiar en la oscilante luz de la intuición. "Usted ahora debe pararse solo", dice el jardinero, y lo coloca en la posesión de su querida flor, cuyo significado completo Sensa comienza a entender. Habiendo así alcanzado el lugar de la clarividencia espiritual, Sensa percibe a los hierofantes que lo precedieron y en cuya Fraternidad él ha ingresado. El Guru está siempre listo cuando el discípulo está listo. La iniciación precediendo la lucha final por la libertad del cautiverio de la materia es bella y llanamente descrita. El Chohan más elevado le revela los secretos de la ciencia oculta, y otro adepto de la Hermandad le precisa las bases y la naturaleza de su propia personalidad. Su predecesor inmediato, entonces, viene en su ayuda y le revela el misterio de su propio Logos. "El velo de Isis" es removido, detrás del cual el Loto Blanco, su auténtico Salvador, permanece oculto. La Luz del Logos entra en su alma y lo hace pasar a través del "bautismo de Fuego Divino".  Oye las directivas finales dadas por su reina y reconoce el deber que pesa sobre sus espaldas.

Su predecesor, cuya alma es tan "blanca e inmaculada", es conminado a darle una porción de su fuerza y energía espirituales. Las tres grandes verdades que son la base de cada religión están, sin embargo, desfiguradas y distorsionadas, por la ignorancia, la superstición y el prejuicio, entonces se le enseñan a él con el fin de que las proclame a lo largo del mundo. Es innecesario que explique estas verdades pues su enunciación en el libro es suficientemente clara. Así fortificado e instruido, Sensa  se prepara para la batalla final. Durante estos estadios preparatorios las pasiones del hombre físico están, por así decirlo, adormiladas, y Sensa está solo durante este tiempo. Pero no se someten enteramente. La batalla decisiva debe todavía ser librada y ganada. Sensa entra en la vida espiritual más elevada como un predicador y guía espiritual de los hombres, dirigido por la luz de la sabiduría que ha incorporado su alma. Pero no puede perseguir este curso por mucho tiempo antes de que haya conquistado a sus enemigos. Pronto llegará el momento para la lucha final de la última iniciación. La naturaleza de esta Iniciación se comprende muy poco. Se representa a veces en términos vagos como una dura prueba a través de la cual un iniciado tiene que pasar antes de convertirse en un verdadero Adepto. Es inclusive caracterizado como "el bautismo por la sangre". Estas declaraciones generales de ningún modo indican la naturaleza exacta del resultado que debe ser alcanzado por el neófito o las dificultades que encontrará.

Es necesario indagar en la naturaleza del cambio o transformación psíquica que es el propósito al efectuar esta iniciación antes de que se entienda su misterio. Según la clasificación ordinaria del Vedanta hay cuatro estados de existencia consciente, a saber Vishwa, Taijasa, Prajna, y Turiya. En lenguaje moderno éstos se pueden describir como el objetivo, el clarividente, el extático, y el estado ultra-extático de conciencia. Las residencias o upadhis relacionados con estas condiciones son el cuerpo físico, el cuerpo astral, el Karana Sarira o la Mónada y el Logos. El alma es el Mónada. Es, por así decirlo, el punto neutral de la conciencia. Es el germen del prajna. Cuando está completamente aislada ninguna conciencia es experimentada. Su condición psíquica por lo tanto es comparada por los escritores hindúes a Sushupti - una condición de dormir despierto, pero está bajo la influencia del cuerpo físico y del cuerpo astral por un lado, y del 6to. y 7mo. principios por el otro. Cuando prevalece la atracción del anterior, el Jiva deviene Buddha y está sujeto a todas las pasiones de la existencia encarnada. El poder de estas pasiones se vuelve más y más débil a medida que se acerca al punto neutral que hemos indicado. Mientras que la barrera neutral no sea atravesada su atracción es sentida. Pero cuando esto se efectúa, el alma es, por así decirlo, colocada bajo el control y atracción del otro polo – el Logos; y el hombre se libera del cautiverio de la materia. En síntesis él se vuelve un Adepto. La lucha por la supremacía entre estas dos fuerzas de atracción tiene lugar en esta barrera neutral. Pero durante la lucha la persona en cuyo interés la batalla es librada está en quietud, en una condición inconsciente, casi impotente para asistir a sus amigos o golpear duro a sus enemigos, aunque el resultado de la lucha sea una cuestión de vida o muerte para él. Ésta es la condición en la cual se encuentra Sensa al pasar por la última ordalía, y la descripción de dicha condición en el libro bajo examen llega a estar clara a la luz de las explicaciones precedentes. Puede ser visto fácilmente que el resultado de la lucha dependerá principalmente de la energía latente del alma, de su entrenamiento previo y de su pasado karma. Nuestro héroe pasa con éxito la ordalía; sus enemigos son completamente derrotados. Pero Sensa muere en la lucha.

Bastante extraño, cuando el enemigo es derrotado la personalidad de Sensa se destruye en el campo de la batalla. Éste es el sacrificio final que él hace, y su madre Prakrti - la madre de su personalidad - lamenta su pérdida, pero se regocija con la perspectiva de la resurrección de esta alma. La resurrección llega pronto; su alma se levanta del sepulcro en que estaba, bajo la vivificante influencia de su inteligencia espiritual, a verter sus bendiciones sobre la humanidad y trabajar por el desarrollo espiritual de sus compañeros. Aquí termina la supuesta tragedia del alma. Lo que sigue es simplemente intentar llevar la historia de su aspecto cuasi-histórico a una conclusión apropiada.



Este documento está incluido también en  Esoteric Writings (“Escritos Esotéricos”), por T.Subba Row.


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