-¡Qué vergüenza! ¿Y
te has dejao uniformar?
-Ya lo ves,
Pichulo; la necesidad...
-Salí de la luz, Ni
aunque mi ande galgueando de hambre me encajo yo ese trajecito é nene, sin
solapas, puro botón de lata, como ordenanza el congreso...
-No, si vos m'ibas
mantener con palabrerío y mate amargo. Hay que dir dentrando, Pichulo. ¿Di ande
conocés la vida, si nunca has salido del almacén de Chinchino[1] ó de recorrer la
linia Almagro,[2] compadreando una
vidalita en la guampa?[3] ¿Has cráido
embucharte al mundo con chambergo[4] requintao[5], un clavelito en
loreja y una faca en la cintura? Las cosas cambean á la larga y lo nuestro se
va yendo como cosa mala en medio ese ruido que aturde, pero engrandece... ¿No
te dá estrilo[6] andar entuavía á
sangre, cansaos el látigo y los ojos de pasearles el lomo á los mancarrones,
arrastrando esas carrindangas que ya no cortan ni pinchan al lao de esos coches
iluminaos como salones que ruedan? ...
-No sigás, Palito.
Te has entregao como un otario[7]; vos, el taita[8] e la Floresta, el
que se plantaba como clavao en la plataforma el Anglo[9] viejo, el que
usaba enterizos y pantalón á la francesa, el de la gorra ladiada y el pañuelito
e seda solferino que asomao y caído por el bolsillo era una puñalada abierta en
el corazón ... Decime ¿no te acordás? Cuando largabas el servicio pisando
juerte por la vedera de la estación y entrabas al boliche llevando en los
labios una risita e soberbia y un pucho aburrido de apretao; cuando te
trenzaste á cuchillo con el mungginga[10] en el bailongo e
Juanita y le hiciste al negro un barbijo[11] y una pera[12] á los botones saltando
el cerco e la esquina…: Un criollo como vos... te has hecho grébano[13]...
-Dejate e cosas
viejas, Pichulo, y no te sigás riyendo e l'extranjero.
Mirá cómo está
Güenos Aires de distinto y de poblao. Vos no sabés de ande viene, porque no
has salido de tu gancho, de tu corneta y los rieles, porque no sabés apreciar
más guapeza que la del cuchillo ... esa
guapeza triste que lo lleva á uno al gorrete numerao y á los pabellones largos
y fríos donde el sol. caí medido y las paredes blanqueadas están oliendo á
miseria y á dolor. Yo entré una vez por un puntazo[14] ... en güena la¡,
¿eh? Vieras cómo me llenó el alma aquella pena e los condenaos. Ese olor que
estaba en el uniforme e los lavaderos, en el pedazo e tumba, se me ha dormido
en la nariz y me repuna entuavía como cosa de hospital... Pa comprenderlo hay
que ver dispués el cielo azulao y tranquilo sobre una sábana e máiz allá en las
colonias. ¡Pucha si son guapos los gringos al lao de una trilladora!
-Ya veo, Palito;
que has rumbiao pa la estancia el sonzo. Es claro, el país es de otros pa que
lo aprovechen y se reigan en Calabria de habernos sacao el jugo. Así lo ves
que llegan flacos como hacienda en malos bretes, y en pocas güeltas saltan de
vender lechuga á ser dueños de almacén, estropiando en el camino el bolsillo e
los infelices... Tuito se lo van llevando, hasta el cariño á la tierra...
-¡Quién te ha dicho!
En la tierra tuito es nuestro, porque lo que cai brota y produce y al fin en
casa se queda. Aura, pa mi es lo mesmo armarlo e chala que pitarlo toscano ó de
la paja. Le pego á los tallarines y mi compadre el del Pilar me convidó la otra
noche al paraíso el Marconi. ¡Altro[15] que tango y
canción por cifra! Allí habías de oír música güena y cantar como por alta
escuela, che. Daban l'Aida.[16]
-¿Y la venida?
-¿Qué venida?
-La venida que es
de asfalto y los matungos refalan... que vos sos un disgraciao que has enderezao
pal lao de la gringada y desa letricidá que tuito lo aligera como aliento el
diablo. ¿Pa qué ha hecho Dios á los caballos sino pa ... ser caballos y á los
rebenques para asotar? A este paso no vamos á servir pa nada con tanto alambre
y tanto fierro. -Pero mirá que sos atrasao. -Lo que soy es criollo puro.
-¡Lo que hace el
hombre! Hasta las mesmas aves del cielo juyen miedosas y no se paran como antes
andequiera porque esos hilos hacen de una paloma blanca un pedazito e carbón...
Ansina que seguí nomás, Palito, dando patadas pal campaneo y tocando la
milonga e la muerte en ese organito con manija e bronce que hace ruido e
juguete; yo prefiero vivir junto á mis tungos, hacer las curvas al trote sin
mover el cuerpo y llegar tempranito á la cuadra e mi china., tocando una
vidalita pa que salga al saguán y se quede ericantadita y me vea bien plantao
en el pescante. Seguí como rejucilo sacando chispa e la vía ...
-Y vos Pichulo,
seguí en "La Nueva"[17] y cuidao con la
otra, porque sos de los que no entran por el aro y no saben lo que es bueno. La
evolución...
-¡No ve, los
gringos! Si hasta el nombre le cambean á las cosas. En porteño siempre jué
rivolución... Adiós, Palito, ya no sos hijo el país, sos hijo 'esos... ¡sos un
vendido!
1905
[1] Popular y conocido lugar de reunión
de los mayorales.
[2] La sección Almagro de la empresa
Anglo de tranvías, la que inauguró el 30 de julio de 1902 el servicio
eléctrico, con cuatro coches.
[3] Se trata de un mayoral. Las
crónicas sobre la época cuentan que los mayorales usaban camisas bien almidonadas,
pañuelo al cuello, quepis y cornetas de guampa o metal, cruzadas sobre el
pecho. Cada conductor tenía su toque o fanfarria personal en los cruces como
prevención. o frente a alguna casa, como serenata para su dueña...
[5] Requintar: poner demsuado esmero o artificio en
lo que se hace o dice, o en el atavío de una persona (popular).
[7] Otario: en el lenguaje delictuoso es el
cándido, el elegido para haerlo víctima de una estafa. Por extensión, tonto.
[9] Forma popular de llamar al tranvía
de la empresa del mismo nombre, cuyos coches estaban pintados de color crema, y
que más tarde se llamaría Anglo-Argentina.
[10] Se pronuncia "munyinga" y proviene
del afronegrismo "muxinga": zurra en la boca de los niños negros. a
los que luego pasó a designar. En este caso se refiere despectivamente a un
negro adulto.
[16] Célebre ópera de Giuseppe Verdi. Obsérvese el
triple equívoco en cadena: "l´Aida" suena como "la ida",
que da lugar a preguntar por su antónimo, "la venida"; esta
expresión, a su vez, coincide fónicamente con "la avenida", al menos
en una dicción descuidada o en una conversación porteñamente intencionada.
[17] "La Nueva" era una empresa de
tranvías cuyos coches recorrían los barrios nuevos de la ciudad, hacia 1900.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.