Sobre el Blog

Bienvenido a Cultus Sapientiae.

Este modesto Blog tiene como objetivo poder compartir obras, fragmentos, opiniones y manifestaciones culturales varias.
En la barra lateral están los enlaces que os llevarán a las Bibliotecas I, II y III. Al lado de las entradas se puede encontrar el índice general de autores.
Nuestro objetivo no es, de ninguna manera, la piratería. Sino que es alcanzar al máximo de personas posible para que de forma gratuita tengan acceso a nuestro acervo literario. Convertir en color aquellos que jamás experimentaron algo que fuese ajeno al gris.
Siéntase a gusto.

Búsqueda interna

Alfredo Bryce Echenique - El amor, absolutamente melancólico


 Hay amores livianos tan efímeros como cálido soplo de viento; también pueden 
 ser apasionados, sexuales; otros dulces, suavísimos, o violentos, odiosos; 
 raros son los espirituales e intelectuales; poco corrientes los afectados e 
 histéricos. 
 Del fracaso que conllevan estas formas de amar, nace el melancólico deseo de 
 un amor único que absorba la vida entera. ¿Cómo es este amor que podemos 
 definir absolutamente melancólico porque es inalcanzable? 
 Ante todo debemos saber qué es el absoluto. 
 Hegel afirma que el absoluto es el espíritu, y ésta es su mas alta definición. 

 Entonces, el amor absoluto es un amor "de espíritu a espíritu, la conjugación 
 sorprendente de un diálogo, el resultado dichoso de una afinidad descubierta". 

 Hegel lo explica con toda claridad : "El amor absoluto es el Yo que se refleja 
 en otro ser diferente". De lo que se deduce que mi Yo no es el que soy, es una 
 persona que está ahí, a quien miro y regocija mis ojos. Desde este momento 
 descubro que mi realidad íntima se refleja en un ser ajeno, extraño, que 
 profundamente me afecta y deja perplejo. 
 Sin embargo, en esta unidad se conserva la oposición Yo y Tú. 
 Martin Buber, por el contrario, piensa que sólo el otro puede realizar al uno 
 solitario, mediante la comunicación de los espíritus (materialidad sonora de 
 la palabra), para vivir un amor absoluto. 
 El problema consiste en cómo salvar las diferencias que caracterizan a los 
 seres que han llegado a esta unión amorosa, porque existe siempre un peligro : 
 que el odio brote del amor mismo y soldifique la relación en trágica. Por 
 ello, el amor absoluto debe ser absolutamente absoluto, es decir, llegar a la 
 total identidad con otro ser, en la que desaparecen tanto armonías como 
 discrepancias. 
 Cabe también la posibilidad de que vea al otro como espejo de sí mismo y su 
 realidad se diluya sacrificada a mi realización personal. Igualmente, el otro 
 puede desear que cumpla suis fu¿ines de desarrollo individual, y se vayan 
 diluyendo nuestras subjetividades en una tortuosa y egocéntrica lucha de 
 dominio recíproco. Luego el amor absoluto no es una realidad armoniosa del 
 espíritu, como afirma Hegel, ni basta amar espiritualmente para encontrar la 
 dicha. 
 Amor absoluto puede ser el que se siente por el otro al descubrir la 
 semejanza. En este caso, ama no para sí mismo, sino para compenetrarse y 
 unirse, conservando la propia identidad, y para poder descubrir am amado 
 único, que sólo se logra por la mutua objetividad. 
 Los que aman absolutamente no buscan la absorción del otro y sí, por el 
 contrario, descubrir la realidad singular de cada cual, como los personajes de 
 Chejov, para quienes el amor es un hallazgo sorprendente que sólo mas tarde 
 pueden explicarse. 
 Ahora bien, me parece que el amor absoluto es algo fantasmal, porque si dos 
 seres llegan a un punto de tan extrema coincidencia, no pueden sentirse 
 realidades independientes, son tan sólo relfejos de una misma conciencia, 
 enlazados en esa identidad sombría. 
 La escencia del amor es borrar las diferencias hasta que los amantes olvidan 
 su realidad personal. 
 Tanto se aman, que se desconocen totalmente y parce como si no quisieran saber 
 nada el uno del otro. Gozan y se deleitan contemplando, embebidos por su 
 deliquio amoroso, ajenos a sus mundos originales. 
 Aman sin explicarse el porqué ni el para qué del amor, sencillamente está ahí 
 como identidad que impele el uno hacia el otro. 

 El amor absoluto se revela como prisión recíproca de los amantes para crear un 
 todo de sí mismos, ese único platónico que ignora los otros seres, y en el que 
 desaparece un mundo real. 
 Esta realización del Yo en el Tú, que soñaba Emmanuel Mounier para escapar al 
 egocentrismo burgués, demuestra un amor que clausura a los amantes 
 separándolos de la comunidad humana. 
 Otra forma de amor absoluto la expresa el personaje de L'amour fou, de André 
 Breton, para quien la locura amorosa es realizar un sueño que de repente se 
 encarna en un ser que se ve en una esquina o al cruzarse las miradas. 
 La melancolía secreta de muchos hombres y mujeres es poder vivir este amor 
 loco. La liberación del deseo sexual en estos días, proporciona la libertad 
 necesaria para encontrar realmente el ideal escondido en el subconsciente y 
 que de súbito se refleja en un rostro. 
 Toda la poesía de Paul Eluard celebra : "ese único ser que acaba de 
 confundirse con una criatura, que el pensamiento y las palabras no alcanzan 
 jamás". La melancolía que crea el deseo de una criatura imaginada en la 
 adolescencia o aparecida en una noche de imsomnio, influye de tal forma en la 
 conducta de un individuo que puede situarlo en circunstancias favorables a su 
 consecución. 
 André Bretón señala : "El azar es la coincidencia de una casualidad externa y 
 una finalidad interna." Y narra el encuentro inesperado, en un café 
 deVilleneuveles-Avignon, el 29 de mayo de 1934, con una muchacha 
 "escandalosamente bella". 
 Al regresar a París, exaltado por el objeto de su amor, una noche abre uno de 
 sus libros y lee un poema titulado Girasol, que había escrito en 1923: era la 
 narración anticipada de su aventura. 
 El presentimiento, según los surrealistas, es una conjetura que nace del libre 
 juego imaginativo de la introspección. 
 En la sombra de una realidad melancólica vivien un amor absoluto los 
 personajes de ese maravilloso cuento de Chejov, La dama del perrito, 
 asombrados de su encuentro al borde del mar en Yalta, y no saben porqué se 
 aman. "Hay algo en ella que inspira lástima", dice él, y se despide con el 
 propósito de no verla mas. Pero vuelve a buscarla una, otra vez, y se abrazan 
 melancólica, cálidamente. Están unidos por su melancolía de amor y se 
 enternecen al mirarse entre penumbras, pues saben que su amor absoluto no 
 tiene perspectivas ni futuro. 
 ¿Cómo librarse, en efecto, de tan insoportables tormentos? Y les parecía que, 
 pasado algún tiempo, la solución podría encontrarse, y empezaría entonces una 
 relación maravillosa". 
 Este amor absoluto, fantasmal e invisible como el espíritu, deja una triste e 
 incurable melancolía. 
 Recordemos otra historia de Chejov, Ojos negros, donde el sorprendente y 
 maravilloso encuentro con la mujer única, en el balneario, y su posterior 
 abrazo clandestino en el granero de una casa se disuelve en memoria 
 melancólica. 
 El amante confiesa que de ese amor conserva solamente instantes delicados y 
 supremos ensartados en el hilo del recuerdo, que se irán perdiendo con el paso 
 del tiempo. 
 Asimismo los cuentos que titula Era ella y El beso, significan que en la 
 entrega absoluta nunca sabemos quein es realmente el ser que estrechamos en 
 nuestros brazos, o nos da un beso en la oscuridad del bosque. 
 La conclusión de Hegel, en la Fenomenología del espíritu, esa gran historia 
 novelada de la conciencia del hombre, reafirma "como el espíritu es infinito, 
 la historia nunca tiene fin". 
 Quizá el amor absoluto es una quimera, como Dios, una ilusión necesaria del 
 conocimiento. Y puesto que el amor absoluto no puede realizarse, es tan sólo 
 el encuentro de dos seres que dura una corta eternidad, nos deja el sabor 
 melancólico del infinito, o crea la ansiedad desesperada del bien único apenas 
 vislumbrado en los tiernos abrazos, o del sol radiante del mediodía cuya 
 búsqueda desesperada acabó de enloquecer a Van Gogh. 
 "El absoluto es la absoluta identidad consigo mismo", afirmó Hegel. 
 Esta soledad radical del amor absoluto crea una melancolía analítica y 
 enturbiadora. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.