(Traducción Domingo Santos)
Si William
Burroughs, en lugar de Edgar Rice Burroughs, hubiera escrito las novelas de
Tarzán...
Grabaciones
cortadas y remontadas al azar por Ramaenrama Bruce, el viejo chimpancé narco,
el tonto del culo, compinche del Niño, lívido y frío en la caja orgónica.
del discurso en el
Parlamento de Lord Greystoke, alias el Niño Podrido de la Jungla. a salón
lleno, con gente de pie incluso, y el Niño metiéndoselos realmente a todos en
el bolsillo.
–¡Pelmazos
capitalistas! ¡No me enviéis más ayuda a los subs!. Estáis corrompiendo a mis
simples chicos negros, se pasan todo el día conduciendo por las viejas
plantaciones a lo largo del río Zambeze en Cadillacs con aire acondicionado,
dándole al caballo, meneando a los ubangi contra mí.. Buana aún no ha caído de
morros al suelo pero tan seguro como la mierda que va a hacerlo pronto. ¡Dadles
M–16, tanques, morteros, lanzallamas para abrirse camino por los senderos de la
jungla, tal como el tipo Ojos–rasgados Mao nos prometió!
»¡Caballeros,
señoras, tercer sexo! Os hablé de la apeomorfina, pero no me escuchasteis! Os
dije que habíais invertido demasiado en la Mafia y en la General Motors, os
dije que debíais patear también vuestro hábito del dinero. Buscad el verdor,
liberad vuestras espaldas..., no tenéis nada que perder excepto vuestras
cadenas, es decir vuestros valores inmobiliarios, vuestros bonos, castillos,
Rolls Royces, putas, papel higiénico perfumado, vuestra conexión con El
Hombre... Es un largo camino hasta la jungla, pero vale la pena, edificad
vuestros músculos y vuestro carácter corte/
–¡...me habéis
llamado aquí y me habéis pagado todos los gastos para degradarme humillarme
arrancarme mi taparrabo y mi antiguo y honorable título! Me odiáis porque
estáis colgados de la civilización y yo nunca me he dejado atrapar por ella.
Estáis sentados sobre un barril con autopistas llenas de smog y televisión y
playas invadidas por el petróleo e impuestos y alimentos congelados y despertadores
y. productos cancerígenos y corbatas y toda esa mierda. Llamadme noble
salvaje..., yo os diré cómo es eso con mi personal purusharta
tarzánica..., implica abrazar el dharma y el artha y aferrarse al
mohsha a través del kama...
El viejo Lord Bromley–Rimmer
que lleva una peluca de vello púbico sobre su calva cabeza y tiene un pajarillo
y unas bolillas arrugados como pasas de Corinto rematando una peluda serie de
pliegues de aspecto más bien desagradable agarra la entrepierna de Lord
Materfutter y dice:
–¡Chaval, vaya tipo
de tonta jerga africana, vete a saber, ¿quién sabe?
–...y ellos, los
jodidos árabes, se largaron de nuevo con mi Jane..., un complot de los
banqueros venusianos comunistas intersolares..., así que vuelvo de nuevo a mi
jungla a patearme otra vez mis senderos arbóreos a través de las chorreantes
frondas, encontrarme con Numa el león, patear las civilizaciones desaparecidas,
contarle mis problemas a Sam Tantor alias el Niño Colalarga. El viejo Sam
siempre escribiendo enmiendas a los protocolos de los antiguos de Marte,
hundiendo su trompa en la sangre de inocentes espectadores, escribiendo
enmiendas en la arena con sangre y sin nadie que pueda leer lo que ha escrito
allí con
»Yo, el único
jodido hombre libre del mundo..., viviendo en un estado de anarquía, arriba en
los árboles..., con todos los críos y críos adultos (o así se llaman) soñando
con el Viaje del Gran Arbol, con las colgantes lianas, con la libertad, con
vivir con el cuchillo a la cintura y el nunca escrito código de la jungla...
El viejo morfodita
Lord Bromley–Rimmer dice:
–Querido, esa
Anarquía, ¿se refiere a las nuevas naciones africanas o qué?
El Niño Podrido de
la Jungla aullando en la Cámara de los Lores como si estuviera aullándole al
viejo Sam Tantor para que acudiera corriendo a ayudarle a salir del lío tirando
realmente de los fláccidos colgajos de sangre azul.
–...he conseguido
el satyagraha en el viejo sentido original sánscrito de apuntar
directamente al culo, gordos maricas. Abandono. Chao. Vuelvo al Continente Negro...,
los jeques del desierto se largaron de nuevo con Jane..., va a correr otra vez
la sangre...
Fundido. La
fantasmagórica imagen de una erección de Lord Materfutter, el resuello
paregórico de una respiración.
–¿Qué chorradas
está diciendo ese macaco con el suspensorio de piel de leopardo acerca del
precio de la gloria? corte/
Estos son los
extractos del diario de John Clayton que escribía en maldito francés sólo Dios
sabe por qué... Sacre Bleu! Nom d'un con! Alice muerta, ¿quién va a
soplarme el pito ahora? El chico gritando hasta reventar, por supuesto no se
parece en nada al vástago de bien modelados rasgos y pelo negro y ojos grises
de una noble familia británica que vino aquí con WilIie el Bastardo y esos
imbéciles cabezascuadradas de estirpe anglosajona. No más leche para él no más
culo para mí, llevadme de vuelta al viejo Norfolk / / doble corte
Esa Cosa Goriloide
que trastea en el cerrojo de la puerta de la vieja cabina de troncos que John
Clayton construyó con sus propias manos. Ojos lanzando puñales a través de la
ventana. Rojos como dos diamantes en el culo de un sodomita. John Clayton
saliendo fuera con una gran hacha dispuesto a rebanar algo de buena madera
antropoide.
Enormes garras
peludas fuertes como baluartes firmes como las de un yonqui lanzando a Clayton
de un lado para otro. Un aliento hediondo. Como si estuviera quemando pieles de
plátanos. ¡Flash! ¡Flash! El Gorila Exprés bombeando túnel arriba por mi
recto. Las almorranas estallan como tomates podridos, suaves gemidos, casi
suspiros. La muerte acudiendo. Y acudiendo. Y acudiendo. Deslumbrantes orgasmos
sangrientos. No es una mala forma de terminar..., pero no puedes tocar mi
inviolada alma blanca... ¿demasiado tarde para hacer un trato con la Cosa
Goriloide? Llévate a mi pequeño, Jaguar, castillo fosado, viejo y fiel servidor
de la familia, llévatelo contigo..., ma tante de pisse... ¿quién cuidará
del bebé, transmisor del nombre familiar? Vive la bougerie! corte/
Veinte años más
tarde, dos años más, dos años menos, el Niño Podrido de la Jungla sigue el
rastro del asesino de la Gran Mamá Mono que lo arrancó de su cuna y lo crió
como si fuera suyo con disciplina y seguridad y cálidos recuerdos de peludas
tetas y caliente leche no pasteurizada..., el Niño se balancea colgado de
lianas de árbol en árbol, más rápido que la mierda de babuino pasando a través
de un embudo de estaño. Hordas de hormigas lo blitzkriegizan como guerrilleros
de la jungla profunda, rojas cosas insectoides que son los pensamientos
exteriorizados de la monstruosa Madre–Hormiga de la Nebulosa del Cangrejo en
guerra secreta para apoderarse de su pequeño planeta, esa Peoria de la Tierra.
El mono que lleva
sobre su hombro, Nkima, se come las rojas cosas insectoides, engulle millones
de ellas con un solo movimiento de su tracto digestivo, y la Madre–Hormiga
cierra por este día su tienda galáctica..
El Niño echa su
lazo corredizo en torno del asesino culonegro de su madre y lo iza por el
cuello hasta hacerlo pender del árbol frente a Dios y a los ciudadanos locales
que se llaman gomangani en dialecto simio.
–Has ido demasiado
lejos esta vez –dice el Niño mientras le arranca el agujero del culo al asesino
de su madre con el viejo cuchillo de caza de su padre al tiempo que lo sodomiza
a la antigua manera turca mientras el asesino de su madre se agita y se agita
en la agonía de la muerte.
Como metal fundido
el hijoputa congoleño eyacula girándolamente sobre los gomangani locales, que
exclaman:
–¡Hey, mirad eso!
El viejo yonqui del
doctor brujo escupe sus pulmones a golpes de tos en la sucia y enfermiza mañana
gris africana, arrastrando los pies a través del plateado polvo del viejo
kraal.
–¿Decís que mi hijo
ha muerto despanzurrado por el Niño?
Los tambores de la
jungla baten como las viejas sienes de un borracho a la mañana siguiente.
¡A la caza del
blanco!
El Niño, conocido a
veces como Genocida Jim, liquida realmente a aquella estúpida mierda de
gomangani. Naturalmente es una lástima desperdiciar tanta carne negra, dice el
Niño, pero así es el código de la jungla. Noblesse oblige.
Los nativos dicen:
–Ya estamos hasta
los cojones de toda esta mierda –y se largan. El Niño se queda pues sin
diversión, y el culo de su chimpancé es demasiado pequeño, sin mencionar la
costumbre de los chimpances de cagarse cuando les viene el orgasmo. Entonces
llega Jane, alias la Rubia de Baltimore, huyendo de un tipo estilo Rudolph
Rassendale que parece estar diciendo constantemente:
–Cásame con Jane o
le pongo un tapón al culo de tu padre.
El Niño rescata a
Jane y llevan a cabo la gran escena doméstica, van a Europa, al Continente
Civilizado, pero el Niño descubre en seguida que el código de la jungla entra
constantemente en conflicto con las ordenanzas lo–cales. Los polis dicen no
puedes ir por ahí haciéndoles una doble llave nelson a los criminales y
rompiéndoles el cuello aunque ellos te hayan atracado también tienen sus
derechos civiles. La foto del Niño cuelga en las oficinas de correos y en las
comisarías de policía y en las paredes por todas partes, es conocido como el
Arquetipo Archie y por la policía de París como La Magnifique Merde..., 50.000
francos vivo o muerto. Con las cosas poniéndose calientes a su alrededor, el
Niño y la rubia de Baltimore se vuelven a la casa en el árbol.
Entonces aparece
La, conocida a veces como Sacrificio Sal, y más comúnmente como Margarita la
Destripadora. Es la reina de Opar, gobernante de unos peludos hombrecillos que
habitan la oculta colonia de la antigua Atlántida, al Niño siempre le han hecho
tilín las ciudades perdidas. Así que el Niño rompe con Jane para ir a hacerle
la rosca a La.
–Entonces vinieron
esos jodidos árabes de nuevo y se llevaron a Jane, se la follaron en masa...,
no ha valido una mierda desde entonces... me costó todas las joyas y todos los
lingotes de oro que había mangado de Opar librarla de su gono, sífilis, pián.
ladillas, piorrea disentería doble, recto reventado, uretra hendida, nariz
desgarrada, orejas agujereadas, riñones magullados. ninfomanía, dependencia del
hachís, y otras cosas demasiado desagradables como para mencionarlas...
Y entonces ahí
llegaron los Señores de la Guerra que Terminará con Todas las Guerras, estilo
1914, y los jodidos hunos se llevaron a Jane..., con sus ojos de mantis
religiosa brillando con lascivia insectoide. Como una negra y antiorgónica
Weltanschauung horbigeriana, reciben órdenes de venusianos verdes que se
mantienen telepáticamente en contacto con Von Hindenburg.
–Ja Wohl! –ladra el
teniente Herrlipp von Dreckfinger a su coronel, Bombastus von Arschangst–.
Yutilisarremos a esa de Baltimorre parra atrraphar al gottverdammerung Niño
Podrrido de la Yungla ese pseudoarrio Oberanffenmensch, ¡y lo matarremos
hasta que toda Áfrrica sea nuestrra! ;Bebhamos a la salud del Kaiserr y de la
Familia Krrupp!
El Niño, que estaba
fornicando de nuevo con La, la deja caer como un viejo yonqui dejaría caer sus
pantalones a cambio de una buena picada de caballo, y sigue el rastro de los
hunos, en el código de la jungla.
Frías burbujas
orgónicas azules caen derivando del cielo vespertino, el sol en el ocaso es un
ensangrentado tampax extendiendo hediondos tentáculos escarlata sobre la enorme
bola de mierda que es la Tierra. La noche avanza como polis en su coche
celular. Misteriosos sonidos de selva tropical: el rugir de Numa, los gruñidos
como si estuvieran resfriados de los jabalíes salvajes, los gritos de ¡Rache!
de los papagayos de plumas verdes y ojos amarillos como un viejo tipo narco
estilo Panamá 1910.
Mana la sangre
huna, los cuellos arios crujen como varillas de canela, el Niño apoya su pie en
el culo de un teutón muerto y lanza el grito de victoria del mono macho, que
hace cagarse de miedo incluso a Numa el Rey de las Bestias.
El Niño y su
compañera viven de nuevo en la vieja casa del árbol, los chimpancés selacahc
sol ed oroc led omtir la naejacrac es (*),
Numa ruge, Sheeta la pantera tose como un viejo yonqui. Jane alias la Puta de
Baltimore regaña, chilla, se lamenta de los mosquitos de las moscas tsé–tsé de
las hormigas de las hienas y de todos esos arrogantes gomangani que se han
instalado en el vecindario, están convirtiendo una jungla decente en una pura
mierda en tres días, yo no tengo prejuicios raciales ya lo sabes algunos de mis
mejores amigos son waziris, pero ya no me llevas nunca a cenar fuera, total
Nairobi está solamente a mil quinientos kilómetros de distancia, allí al menos
hay realmente algo que hacer por el amor de Dios y corte/
...los árboles
derribados por las sierras mecánicas, los animales masacrados, los ríos
polucionados bajando mierdas de todas clases con excrementos del grosor y el
tamaño de serpientes, botellas de ginebra rotas, condones y todo tipo de otras
cosas desechadas, detergentes, filtros de cigarrillos..., y los grandes monos
embarcados a los zoos de los Estados Unidos, enviando telegramas: CLIMA
CALIFORNIA DEL SUR Y PROGRAMA BIENESTAR SIMPLEMENTE FABULOSOS STOP NO PROBLEMA
PARA LIGAR STOP CERCA DE TIJUANA STOP VAYA PRECIO LIBERTAD INDIVIDUALIDAD
FILOSOFÍA EXISTENCIAL Y TODA ESA MIERDA STOP.
...Opar es una
trampa para turistas, La controla todo el arte nativo Made–in–Japan y firma
todas las concesiones y no puedes darte una vuelta por ningún lado sin
tropezarte con el culo de un negro.
El progreso
africano ha hundido realmente a Tarzán..., la voz de Jane y los ruidos de la
jungla van amortiguándose como un cometa abandonando la Tierra para siempre en
dirección a los fríos abismos interestelares...
El Niño ya nunca
mueve un músculo mientras contempla el dedo gordo de su pie sin pensar en nada
–¿no harían ustedes lo mismo?–, ni siquiera en el coño de La adornado con
diamantes, va no quiere joder con ninguna mujer, ya no quiere joder en
absoluto, se carga de caballo, pasa de todo, la parte inferior de su espina
dorsal está a diez grados por debajo del cero absoluto como si se hallara en
contacto directo con el Hombre del Oxígeno Líquido en Cabo Kennedv...
El Niño viaja con
tan sólo billete de ida en el Expreso Hegeliano tesis antítesis síntesis,
chupando las frías burbujas orgónicas azules y expeliendo el Eterno Absoluto...
(*) Aquí el viejo Ramaenrama Bruce montó la cinta al revés.
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